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    lunes, 14 de abril de 2014

    El pasado Jueves 3 de Abril de 2014, se llevó a cabo el Diálogo Social sobre empresa y derechos humanos, organizado por el Programa Presidencial de Derechos Humanos y DIH y en la sede de la Superintendencia de Sociedades. En esta ocasión el diálogo contó con la presencia de las Cámaras de Comercio de todo el País. El objetivo era iniciar el diálogo sobre los retos para las empresas en cuánto a los derechos humanos en los distintos ámbitos de influencia de las Cámaras de Comercio.
    El Programa Presidencial de Derechos Humanos y DIH está trabajando en una política pública de empresa y derechos humanos y ha decidido escuchar a los actores interesados.
    En esta ocasión se presentó la visión del Superintendente de Sociedades, del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, de  Bancoldex, de la Red de Protección al Consumidor, de la Junta General de Contadores, del Fondo Nacional de Garantías y por supuesto de las personas que están coordinando el diseño de la política dentro del Programa Presidencial de Derechos Humanos y DIH.
    Nosotros desde Value4Chain tuvimos la oportunidad de presentar nuestra visión sobre los retos de una política pública de empresa y derechos humanos con especial foco en: cadena de valor y la urgencia de utilizar las nuevas tecnologías para generar un crecimiento exponencial del compromiso de todas las empresas en el respeto de los derechos humanos.
    Nuestra presentación giró entorno a 4 grandes temas:
    1. La relación entre sostenibilidad y competitividad.
    Acá mencionamos la importancia para las empresas en Colombia y Latinoamérica de tomar en cuenta que la competitividad en el mercado global pasa por la disminución de los impactos ambientales y el respeto a los derechos humanos.
    2. La agenda de derechos humanos.
    En donde reflexionamos sobre cómo, con la aprobación de los Principios Rectores de Empresa y derechos Humanos, de Naciones Unidas, se había conseguido un consenso importante con el sector empresarial. Además tomamos en cuenta cómo los planes nacionales de empresa y derechos humanos estaban presionando a las multinacionales a tomar en cuenta la debida diligencia en toda su operación, incluida su cadena de valor y por lo tanto, a presionar a las pequeñas y medianas empresas a quienes compran para que aseguren el respeto a los derechos humanos. Y finalmente reflexionamos sobre cómo los tratados de libre comercio firmados por Colombia incluyen y seguirán incluyendo cláusulas sobre el deber de respeto a los derechos humanos de las personas, con especial énfasis en los derechos laborales. Por lo tanto, toda esta agenda servía para soportar el primer punto en cuanto a que las PyMES no podrán ser competitivas si no toman en cuenta una agenda de sostenibilidad, en este escenario en particular de respeto pleno a los derechos humanos.
    3. La urgencia de encontrar modelos escalables.
    Como parte de la agenda anterior mencionamos uno de los retos que es cada vez más visible en esta agenda de gestión de los derechos humanos: el deber de profundizar en la cadena de valor. Mostramos la complejidad de este reto, dada la globalidad de las cadenas de valor, el tamaño de éstas (empresas como Nestlé o Ecopetrol tienen más de 30.000 proveedores). Esta complejidad tiene un alto costo para una gestión adecuada, lo que nos lleva a preguntarnos sobre las oportunidades de utilizar las nuevas tecnologías para profundizar en la agenda.
    4. Los logros y la experiencia con Índice SLA
    En esta urgencia y oportunidad de utilizar nuevas tecnologías para escalar y aumentar las capacidades de las empresas para gestionar sus temas de sostenibilidad y respeto por los derechos humanos, mostramos cómo la tecnología nos permite escalar de manera exponencial y lograr las transformaciones que parecen más urgentes.
    En este último punto presentamos cómo con una inversión mucho menor a lo que costaría hacerlo empresa por empresa, con el Índice SLA habíamos logrado de la mano de empresas como HOCOL y de entidades como la Superintendencia de Sociedades poner en la agenda de más de 180 compañías el tema de la sostenibilidad, , con herramientas concretas, útiles para su gestión.
    El link al video de la presentación.
    Notas empresa y derechos humanos 2 from Juan Cano on Vimeo.

    lunes, 10 de marzo de 2014

    ÉTICA, SOSTENIBILIDAD Y TRANSCENDENCIA

    Último post en el blog de Value4Chain
    Acá lo pueden leer o lo transcribo para que sea más fácil: 

    Los valores no pueden ser sólo palabras, deben tener aplicación práctica e integral, se deben interiorizar y vivir en la cotidianidad. Las decisiones que tomamos, los senderos que tomamos, son mejores cuando tienen fundamento racional, moral y ético. La ética nos permite pensar sobre los valores y las acciones virtuosas que conducen a que el ser humano pueda desarrollar sus potencialidades para cumplir cada una de las etapas del camino.
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    La sostenibilidad o responsabilidad social empresarial está cargada de valores, de principios y de buenas intenciones. Estructuralmente está compuesta por algunas declaraciones formales expresadas en códigos éticos o de gobierno, en políticas de responsabilidad social, de derechos humanos, de relacionamiento, de medio ambiente. Este es sólo el comienzo.
    La actuación responsable requiere que estas políticas y declaraciones entren a formar parte de los procesos empresariales, que éstos sean medidos con los indicadores adecuados y, más importante aún, que cada una de las tareas del proceso sea ejecutada por personas comprometidas con lo declarado en las políticas.
    A veces, en el diseño de los sistemas de responsabilidad social o de gestión sostenible de los negocios se olvida este reto fundamental: que las organizaciones están compuestas por personas y que sólo ellas son las que están en capacidad de hacer y llevar a la práctica las declaraciones de las políticas y los compromisos de la empresa con la sociedad.
    Usualmente, la manera de abordar este reto es asumida con horas intensas de capacitación con empleados directos y, en el mejor de los casos con  empleados de los contratistas, para lograr cumplir con las promesas de las declaraciones escritas en las políticas.
    Estas capacitaciones son habitualmente escenarios de conversación abierta sobre la complejidad del entorno y, por lo tanto, sobre los riesgos que existen de que la organización no pueda cumplir con sus compromisos éticos o de responsabilidad social.  Aparece por lo general cierto pesimismo, sobre la queja de que los seres humanos estamos acabando con los recursos del planeta, estamos creando sociedades injustas y corruptas, y que las empresas y sus empleados deben navegar en este mar de complejidad.
    Pero al mismo tiempo, siempre persiste la esperanza en que al seguir el camino de declarar un compromiso con unos mínimos valores éticos, de respeto a los derechos de todos los grupos de interés, y de protección del medio ambiente, sólo si seguimos intentándolo, quizás sea posible construir un entorno más justo, cuidadoso del medio ambiente y posible para las generaciones futuras.
    En esos momentos de esperanza, la ética -ese compromiso racional por unos valores-  y la gestión responsable dentro de la empresa, parecen alinearse para dar un sentido de trascendencia -de conexión con el pasado, el presente y el futuro-  a cada empleado, que entiende que su rol no sólo está conectado con la naturaleza del negocio, sino con la necesidad de participar de manera coherente con el deber empresarial de cumplir con sus promesas de respeto de las personas, cuidado del medio ambiente y responsabilidad.
    Es acá cuando, en la búsqueda por desarrollar toda la potencialidad como individuos, en el marco de una empresa que debe gestionarse de manera sostenible, se hace posible trascender, conectados con la tierra, con los que la habitan, habitaron antes y con los que vienen. Ética, sostenibilidad y transcendencia en cada uno.

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    Lanzamiento del índice de Sostenibilidad, Legislación y Ambiente SLA en la Superintendencia de Sociedades


    El pasado viernes 07 de marzo en horas de la mañana realizamos a cabo el lanzamiento de la herramienta de gestión de sostenibilidad índice SLA de Value4Chain, esto a través de la alianza con la Superintendencia de Sociedades, entidad del gobierno que presentaría el Índice SLA comoUna herramienta que puede facilitar a las empresas el abordar los temas de sostenibilidad”. 


      
    En el auditorio de la Superintendendcia de Sociedades se dieron cita empresarios de diferentes sectores, organizaciones y entidades del gobierno, para aprovechar la oportunidad de registrarse en el Índice SLA, hacer uso, y recibir una evaluación de la gestión de los temas de sostenibilidad a través de esta plataforma.   Para llegar a plantear este lanzamiento, Luz Amparo Macías, Coordinadora del Grupo de Buenas Prácticas y Líder de Responsabilidad Social de la Superintendencia de Sociedades, se reunió previamente con Value4Chain para conocer la herramienta, la metodología y la manera en la que la misma hace la evaluación de los temas de ética, cumplimiento y sostenibilidad empresarial.  Una herramienta como esta no existen en Latinoamérica para las PyMes.  Luz Amparo Macías pudo evidenciar que el Indice SLA es además una herramienta de gestión tanto para Grandes empresas, como para PyMes y cadenas de valor. 

    A partir de la alianza entre Supersociedades y Value4Chain, decidieron ofrecer la posibilidad de conocer y utilizar la herramienta sin ningún costo a las empresas que se relacionan con la Superintendencia de Sociedades; esta alianza es posible por el apoyo que Apps.co, la iniciativa del Ministerio TIC para promover los emprendimientos de base tecnológica, le proporciona a Value4Chain por destacarse como uno de los 10 emprendimientos de base tecnológica del 2013 a ser consolidados.

    Juan Andrés Cano, CEO de Value4Chain y experto en temas de sostenibilidad y responsabilidad social, tuvo la oportunidad de dirigirse al auditorio para acercar el concepto de Sostenibilidad a la realidad de las empresas y organizaciones de Colombia, explicó la relación de estos temas con la innovación y la competitividad empresarial, y habló sobre casos puntuales en los que es evidente que gestionar la sostenibilidad hoy está lejos de los conceptos caducos de filantropía y altruismo, y cerca de las exigencias internacionales y de los mínimos operacionales, siendo un factor clave de desarrollo.

    Por último Julián Ballesteros, experto en diseño de marca y procesos de responsabilidad social, quien se desempeña como CCO de Value4Chain explicó en detalle el Índice SLA y la necesidad de que las empresas aborden y gestionen estos temas de manera estratégica, pues las grandes empresas ya tienen la presión de ajustarse a estándares internacionales de cumplimiento y así evitar riesgos económicos y reputacionales, y las PyMes se ven obligadas a cumplir con esas tendencias cuyo no cumplimiento restringirá el acceso a la cadena de valor de las grandes empresas.  

    Julián Ballesteros dio a conocer el proceso y las etapas que las empresas y organizaciones deben seguir para registrarse y utilizar la plataforma del Índice SLA.  Los pasos serán el registro, para recibir un usuario y contraseña de acceso; el diligenciamiento, que comprende las categorías de inventario de políticas, sistemas de gestión y resultados de la gestión; una auditoría a la información y los documentos de soporte suministrados, seguido de una actualización por parte de las empresas; y la entrega del informe consolidado o perfil sostenible, que incluye un rating entre 0% y 100% y un ranking general y sectorial, con el cumplimiento discriminado por categorías y clases que da cuenta de las oportunidades de mejora y posibles planes de acción para mejorar la gestión empresarial.

    La Superintendencia de Sociedades quiso realizar su propio registro y valoración en el Índice SLA, compartiendo con el auditorio los resultados de la misma como ejemplo del diagnóstico que asegura Luz Amparo Macías puede facilitar el Índice SLA, e invitó a las organizaciones civiles y entidades del gobierno a seguir su ejemplo, para asumir los temas de sostenibilidad como un reto y un lineamiento estratégico para el país.


    Para más información de sobre el Índice SLA vista www.indicesla.com
    Puedes ver el video del lazamiento acá: 
    http://new.livestream.com/supersociedades/IndiceSLASostenibilidadRSE


    lunes, 3 de marzo de 2014

    La omnipresencia de la sostenibilidad en la gestión empresarial

    Semana Sostenible nos ha invitado, con el proyecto Value4Chain a mantener un blog, para expresar nuestras opiniones en sostenibilidad. 


    Éste es nuestro primer post, que pueden leerlo directamente de la revista online. 

    También lo transcribo acá: 


    Consumidores, inversionistas, reguladores, comunidad, ONGs, y en general todos los grupos de interés, están presionando a las empresas para que gestionen su negocio de manera responsable y sostenible, respetando los derechos de las personas y protegiendo el medio ambiente.

    En este blog, el eje de nuestra reflexión será el concepto “sostenibilidad” porque nos parece el más genérico y el que reúne gran parte de los demás conceptos relacionados con este tema. Entenderemos sostenibilidad como el ejercicio de la humanidad por garantizar la permanencia de la vida en el planeta para las generaciones del presente y del futuro. Y sostenibilidad empresarial como la manera en que las empresas participan -o deberían participar- de este reto. 

    Entendido así, de manera genérica, la sostenibilidad es y será omnipresente en la gestión empresarial. Esto significa que hará parte del diseño de la estrategia, del aseguramiento de la operación, de la reflexión sobre los riesgos de negocio, de la construcción de marca, de los procesos de contratación, de la auditoría, de la contratación de personal, de la gestión de la cadena de valor, del relacionamiento con todos los grupos de interés, de las reuniones de alto nivel y del servicio al cliente, de la posibilidad de aprovechar la tecnología para gestionar los temas anteriores o para optimizarlos y un largo etcétera.

    No será posible hablar de sostenibilidad empresarial y comprender el concepto de manera integral si no se comprende que hace parte de todos y cada uno de los procesos de la gestión empresarial. 
    Desde el punto de vista estratégico la gestión más sostenible de las empresas es aún una oportunidad de generar diferenciales competitivos, como lo han logrado empresas como Natura o Patagonia, que desde su visión estratégica se han posicionado como una opción única en el mercado, por incluir en su ADN la sostenibilidad. 

    Desde el punto de vista operacional, la gestión sostenible implica oportunidades de generación de eficiencias en el uso de los recursos, como el agua, o el papel, o la energía. Por esto, algunas empresas como SAB Miller o Nestlé han empezado a incluir la medición y gestión de, por ejemplo, su huella hídrica, pues han entendido que un sistema productivo que ahorre agua, es beneficioso para el medio ambiente y para el presupuesto. 

    Si la gestión sostenible es relevante para la estrategia y para la operación, entonces los sistemas de gestión del riesgo, la auditoría y la rendición de cuentas, también tendrán que cambiar. La presentación de informes de sostenibilidad -que irán evolucionando para convertirse en informes integrados de la gestión- es un ejemplo de cómo las empresas han de ser transparentes con los impactos de su gestión y sus logros en la generación de valor económico, social y ambiental. 

    Las comunicaciones y la gestión de marca no pueden estar fuera de toda esta transformación. Las marcas representan unos valores, una razón de ser de la empresa en relación con la sociedad y el mercado en el que venden. Si el diferencial, la gestión  y la rendición de cuentas están cambiando también han de cambiar las comunicaciones y el marketing, que deberán mostrar marcas coherentes con los principios que cada empresa declara. 

    Finalmente,  la complejidad del mercado, la globalización de las cadenas de valor, los distintos intereses y expectativas de los grupos de interés, entre muchos otros temas, podrían dificultar la materialización de la gestión sostenible, sin embargo estamos en un momento especial para la humanidad, en el que, aunque exista la complejidad de los retos, contamos con tecnología para transformar los procesos productivos, facilitar la comunicación entre las partes y transferir mejor el compromiso de respetar los derechos de las personas y del medio ambiente, además podemos gestionar la información de miles de proveedores en todo el mundo. En otras palabras, la tecnología se puede poner al servicio de una estrategia responsable para la sostenibilidad. 
     
    Cuando decimos que la sostenibilidad es omnipresente en toda la gestión empresarial, decimos que estará en cada funcionario de la empresa: desde las cabezas de la organización que orientan la estrategia, hasta los equipos de investigación y desarrollo que pueden hacer posibles las modificaciones a los procesos productivos. 

    En este blog presentaremos ideas sobre cada momento de la gestión, para que las personas en la empresa -de acuerdo con su rol- puedan encontrar información relacionada con su actividad en todo el proceso productivo. 

    miércoles, 26 de febrero de 2014

    SOSTENIBILIDAD COMO VENTAJA COMPETITIVA

    Este es el útimo post publicado en Value4Chain. 


    Estrategia
    Las oportunidades, un pasado sólido y las circunstancias concretas de competencia, hacen necesario el desarrollo de una estrategia empresarial que haga frente a los retos reales de un mercado competitivo, global, hiper-regulado e incierto. Las empresas pueden aprovechar las oportunidades y vencer a su competencia, pero hace falta pensamiento estratégico.
    La esencia de la estrategia radica en la capacidad de diferenciarse, en la manera cómo cada empresa puede agregar valor diferente al de su competencia. El objetivo es que el mercado los vea como una opción única y como la mejor para conseguir sus resultados.
    Una vez exista claridad sobre la estrategia, será necesaria una adecuada comunicación interna y externa sobre la propuesta de valor y los servicios que la hacen posible. Esta claridad incluye definir productos claros, que permitan cercanía con los clientes y confianza. 
    La estrategia en sí misma ha de reflejar el desarrollo de la innovación y la integridad. La estrategia tendrá que hundir sus raíces en lo que la empresa es, en su capacidad de trabajo disciplinado, en su capacidad de escucha y diálogo con sus clientes, buscando innovar en cada una de las propuestas y en el despliegue mismo de su operación, de su gestión comercial y de su relacionamiento.

    ¿Qué tiene que ver la sostenibilidad?
    La sostenibilidad empresarial tiene que ver con la capacidad de gestionar de manera adecuada los riesgos sociales, ambientales y económicos. En otras palabras la de valorar, para tratar de evitar cualquier impacto negativo de la actividad empresarial. Pero además tiene que ver con la oportunidad de generar valor a través de la implementación de procesos internos que evitan la materialización de los potenciales riesgos, que generan eficiencias, optimizan recursos, o encuentran nuevas oportunidades.

    Cuando hablamos de la sostenibilidad como una ventaja competitiva estamos hablando de mucho más que la actuación responsable, que respeta la ley, los derechos de las personas y protege el medio ambiente. Estamos hablando de ventajas competitivas, ya que la actuación responsable implica mejorar la gerencia de la empresa, la gestión de los recursos con eficiencias, la fidelización de los clientes y el personal.

    Cuando Porter habla de la creación de valor compartido, como ese proceso mediante el cual optimizamos una línea empresarial que genera impacto social, por ejemplo cuando incluimos a pequeños productores en nuestra cadena de valor, optimizando costos al tiempo que fortalecemos las oportunidades en una región, está hablando del potencial de valor competitivo de la sostenibilidad.

    Como nosotros lo vemos se trata de un ciclo que está arrancando: se parte del deber de actuar en coherencia con algunas reglas y estándares; en el camino se va comprendiendo que esta actuación coherente comienza a tener impactos en la manera como se desarrolla el negocio, por ejemplo, por eficiencias en el proceso productivo o por mejores relaciones con los grupos de interés; más adelante, la empresa nota que no sólo se trata de actuar responsablemente sino que esa actuación amplia oportunidades, permite diferenciarse de la competencia y algunas veces implica explorar mercados. Cuando se comprende este último punto, se construye una ventaja competitiva duradera, porque la generación de valor se comparte.
    El ejemplo del microcrédito y la inversión responsable
    Todos los sectores tienen ejemplos de cómo ir un poco más allá de la responsabilidad y comprender que gestionar riesgos de posibles impactos negativos es un camino para la generación de valor y la creación de una ventaja competitiva. Hablemos de dos:

    El microcrédito tiene su origen en la idea de que es posible y necesario prestarles a personas de bajos recursos que, de hecho, se endeudan con prestamistas usureros, que llegan a cobrarles tasas de hasta un 1000% anual, lo que los mantiene en un ciclo de pobreza. Algo falla en el análisis de riesgos bancarios, porque de hecho las personas en situación de pobreza pagan, como lo ha demostrado la hoy industria de microcrédito. Actualmente, el sector financiero tradicional ha entendido que el primer banco que cuente con un modelo de microcrédito eficiente, que profundice en la base de la pirámide, tendrá una ventaja competitiva, porque aunque se trata de montos menores, el tamaño del mercado es inmenso y más si se piensa en otros productos financieros. El reto no es menor, por eso los esfuerzos actuales merecen consideración: con móviles, tabletas, modelos de corresponsales no bancarios y otras innovaciones, la banca sabe que pensar en la base de la pirámide podría ser su ventaja competitiva del futuro.  

    También siguiendo con el sector financiero, la inversión responsable podrá ser una ventaja competitiva, en la medida en que se comprenda que, cada vez más, los reguladores y los consumidores, están presionando para que se consideren, dentro del ciclo de análisis de inversión, los asuntos sociales, ambientales y de derechos humanos. Algunos bancos, como el Banco Santander en Brasil, lo han entendido y están creando fondos que reúnen a inversionistas interesados en invertir responsablemente y a empresas que tienen prácticas responsables. Acá la ventaja competitiva es doble, para el banco que capta a un tipo de cliente más refinado, y para la empresa responsable que amplía sus oportunidades de financiamiento.

    Como sea, la sostenibilidad como capacidad de gestión integral de los temas sociales, ambientales y económicos, llegó para quedarse. Mientras se consolida, quienes gestionen su negocio con las mejores prácticas, seguirán encontrando ventajas competitivas.


    ¿Qué opinan?