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    martes, 30 de junio de 2009

    Experiencias con un indocumentado de Sri Lanka

    Acabó de encontrar Sri Lanka en Google Maps. No tuve mucha idea de dónde quedaba, cuando el viernes 19 de junio de 2009, en la carrera 9 con calle 71, se subió a una buseta un hombre café madera, pequeño, como de un metro con 60 centímetros. En realidad lo subió un gordito de esos que usan saco de pana como de corbata, combinado con un jean y zapatos sin cordones, que le dijo al conductor: pasa por Germanía. Luego, en inglés le dijo al moreno: en la Universidad de los Andes te pueden ayudar.

    Dos aclaraciones. Primera, no es común el color de piel café madera en Bogotá, acá somos mestizos la mayoría, algunos blancos muy claros y pocos negros. Ese café me pareció indio. Segunda, pocas personas se suben a una buseta en Bogotá recibiendo instrucciones en inglés, todavía no somos tan cosmopolitas. Así que miré al señor de arriba abajo y le sonreí. El me sonrió, se sentó en el puesto opuesto de donde yo estaba sentado, me miró y me preguntó: do you speak english? Es índio. Si señor, voy a practicar mi inglés con un Indio de la india. Yes, i do, dije con acento inglés. Dijo que era de Sri Lanka.

    El me pidió ayuda. Lo habían robado en un cajero del HSBC; perdió su maleta, su pasaporte y su billetera con las tarjetas de crédito. Sólo le quedaban unos pesos que había cambiado al taxista que lo llevó a la calle 82 en busca de un hotel, no tan caro no tan barato. Le pareció muy caro y salió a buscar otro, encontró un cajero, entró a sacar dinero y sácata: arriba las manos y todo lo demás. Me dijo que estaba en la calle desde el martes, que había dormido muy poco y que el principal problema era que en Colombia no existe embajada de Sri Lanka.

    En ese momento la buseta ya iba de nuevo por la calle 11 con 72, luego de pasar por la calle 9 con 73, para retomar el sentido sur que conduciría a Aschin hasta Germanía. Yo debía bajarme en la 73 con 10 y decidí invitarlo a que nos bajáramos, pues no podía seguir dando vueltas en la buseta. Para ayudarlo debía entender mejor su historia.

    Cómo en Bogotá es difícil confiar en alguien que te cuenta una catástrofe, pues usualmente te sacan dinero con mentiras, decidí invitarlo a tomar un café en Juan Valdez de la 73 con 9, con el fin de conocerlo mejor y evaluar la coherencia de su historia. Do you like colombian Coffe? No había problema con el trabajo ya que no tenía ganas de hacer mucho esa tarde y este era un motivo valioso para tomármela por mi cuenta.

    Como es obvio la historia resultó coherente. Aschin, eso fue lo que le pude entender, tenía un shoop (mercado?) en Sri Lanka, tenía un hijo pero estaba casado, era abogado as a defender, y tenía una novia que esperaba otro hijo. Había venido a Colombia de turismo, como lo había hecho en Canadá, Francia, Australia, Índia... "want to now" decía con ese acento oriental. Yo lo interpreté como que quería conocer este bello país.

    La forma de solucionar su problema no era sencilla. En principio, si un indocumentado quiere salir del país, corre el riesgo de ser deportado por estar ilegal y nadie quiere tener en su registro una deportación. Para empeorar todo, como no hay actividad diplomática de Sri Lanka en Colombia, la solución que le dio el cuerpo diplomático de Sri Lanka en Brasil fue cruzar la frontera por vía terrestre, ya que por avión necesita un pasaporte, llegar a Brasil y allí la Embajada podría ayudarlo. Para cruzar por tierra el DAS le entrega un salvoconducto y eso le permite una salida legal.

    Para llegar a la frontera necesitaba dinero. La frontera de Colombia con Brasil es en el Amazonas, cercada por una selva espesa. El plan de viaje era tomar un bus hasta Puerto López, tomar una lancha de 5 días hasta Leticia y cruzar a Manaos, en donde la Embajada podría enviarle ayuda. Un absurdo total, que en este momento me suena más absurdo, pero que sonó muy coherente, dadas todas las trabas diplomáticas a que nos veíamos enfrentados. Luego, un amigo de la OIM me confirmó que era posible. Que podía ser más fácil y más barato cruzar la frontera así que esperar varios días la llegada de un pasaporte. Si no me mintió, por lo menos está muy bien informado.

    Luego de conocerlo y entablar una relación de confianza, decidí prestarle el dinero para que pudiera viajar. Pese a mis dudas, toda su actitud, su forma de vestir, su acento, su hablado, su calidez, me convencieron de que era lo correcto. Me imaginaba a uno de los míos en un país lejano, sin hablar el idioma local, sin pasaporte, sin tarjetas y sin dinero para comer u hospedarse en un hotel. Fuimos al cajero y le presté lo necesario para que pudiera cruzar la frontera. Le regalé un pantalón nuevo que no me quedaba muy bien y lo monté en un taxi para que lo dejara en la Terminal de Transporte de Bogotá. Nos despedimos afectuosamente y me dijo un te quiero men, trust to me!

    Huy Echeverri como que me tumbaron, fue lo segundo que sentí cuando el taxi se fue. Lo primero fue una sabrosa sensación de hacer lo correcto, que duró muy poco. Mientras caminaba hacía la oficina, discutía internamente las dos tesis posibles: el héroe o el idiota.

    Todos me miraron como loco, cuando les conté la historia: el idiota tenía más aceptación en mi auditorio. Sin embargo, mi padre dijo algo sabio: usted hizo lo correcto, el resto no está en sus manos. Al llegar a mi casa, mi esposa se puso muy, muy brava, para ella era muy claro que yo era un idiota. Uno no ayuda a nadie así no más, debiste haber llamado a ni se quién, nuestra situación no está para regalar el dinero... regalar? pero si fue un préstamo. ¿Cuál préstamo, eres idiota? Así que no tuve más remedio que sentirme como un tonto. Sin embargo, en lo profundo oré por la buena suerte de mi amigo Aschim. Le pedí a dios dos cosas: que llegara bien a Puerto López y que me llamara, ya que una llamada suya me confirmaría la verdad de su historia.

    Pasé mala noche. El sábado salí a correr y cuando terminé tenía 8 llamadas perdidas de números diferentes. Eran llamadas de celulares de esquina, de esos que venden minutos, como si el tiempo pudiera apropiarse. Estaba viendo el celular y entró otra llamada, Hi, Juan, is Aschim. Me llamó, me llamó, me llamó... Nata se va a emocionar mucho cuando sepa que no me tumbaron. Estoy bien, necesito tu ayuda, podemos vernos otra vez. Claro, dónde estás. El señor de los minutos pasó y me dió la dirección. En 30 minutos estoy allá.

    Les conté a mis amigos de entrenamiento toda la historia y todos me creyeron loco. ¿Cómo?, yo creo que te tumbaron. Ten mucho cuidado, que tal que crea que consiguió marrano. Cuídate. Algunos me ayudaron y me dijeron ten cuidado, qué bueno conocer personas que ayudan como tú.

    Al llegar estaba vestido igual que viernes. Me dijo, gracias, ya mañana sale la lancha. Ahora necesito un poco más de dinero. Y yo: este me vio cara de huevón. Le dije i can´t afort... hubo una discusión y le di 20 mil para el taxi de regreso. Su idea era llevar una reserva para el viaje en lancha. Yoy are my friend?, me decía. Please men.
    Lo que le había prestado era suficiente, aunque medido, para el viaje, así que decidí no darle más. Al final entendió, se subió al taxi y se fue. Ahí la dualidad fue, si ya le había ayudado con lo más, porque no ayudarle con lo menos. NO sabía si había sido muy duro. Nunca es fácil saber en quién confiar y hasta qué punto.

    Ya han pasado varios días y no me ha escrito o llamado. Han tratado de entrar varias llamadas de número desconocido, pero no puedo estar seguro que sea él. Deseo mucho que me llame, no por el dinero, sino por demostrarle a los incrédulos que es posible ayudar, que no es tan difícil ser un idiota por un rato. Deseo que me contacte, porque me parece de novela una amistad surgida en estas circunstancias. Deseo que me contacte para poder contar que ayudar es posible, y que, con todas las dificultades del mundo, todavía se pude confiar en quien pide ayuda en la calle.

    Si nunca vuelvo a saber de él, será un buena historia, talvez un poco idiota, pero también noble.

    Como sea, tendrá un continuará...

    11 comentarios:

    1. Juanito...
      Definitivamente no fue una idiotez. Sobre todo cuando te tomaste el tiempo de evaluar la sitación. La historia obviamente sería mucho más interesante con la llamada de Aschim, seguramente serían muchos menos los que dudarían de tu buena voluntad y de la necesidad de el indú,pero para mi es suficiente... yo aún no he llamado a Manuel Muñoz, y estoy segura que el no se siente como un idiota. Dentro de poco Aschim le estará contando a sus allegados esta historia que lo salvó.

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    2. Pues yo al igual que ud. ayude hace un par de años, al inicio del año pasado 2007 para ser más preciso a una persona de Sri Lanka que se parece un poco a su descripción, ojalá no sea el mismo.

      En este caso el personaje fué subido a una flota que venia de Pasto hacia Popayán y tenia un certificado de deportación, pues había intentado cruzar la frontera de Ecuador sin pasaporte, se lo habían robado en Caracas, supuestamente, y se dirigia hacia a Ecuador para poder hacer las vueltas con su embajada, luego de hablar con el durante el trayecto hasta Popayán (mi equivalente a su Juan Valdez), también le presté plata, también llamo varias veces para contar dónde estaba, que estaba haciendo, e incluso estando nuevamente en Bogotá, se ofreció a pagar el dinero, pero ya en ese punto (unas veces llamaba "desde" Cali, otras desde Turbo) ya la desconfianza me ganó y decidí dejar así, si le había ayudado, le había ayudado sino, pues la verdad no queria saber más del asunto...

      Lo particular de la historia, es que luego, hacia finales del año pasado volví a ver al mismo personaje caminando por las calles del centro, no me reconoció.

      Espero que este no sea el caso suyo, pero a mi me parece sospechosamente similar.

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    3. Gracias por los comentarios. Mucha gente me escribió al mail para decirme que qué bien.

      Mi historia se parece a la de lowfill... cosa curiosa. Igual por lo menos le ayudamos por unos días.

      Salud

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    4. Pues imagínense que hoy me encontré a una persona, exactamente en las mismas condiciones que usted describe en su articulo, solo que este se llamaba Nazir Ali, también en un bus Germania, era de Sri Lanka y necesitaba llegar a Puerto Lopez para llegar a Manaos... también lo invite a un café, no en Juan Valdez precisamente pero si un café, jajaja, solo que me cerciore en Internet que no había embajada de Sri Lanka en Bogotá y oh sorpresa, me encontré con su Blog y de inmediato me produjo mucha desconfianza y me aleje de el rápidamente... creo que este señor se gana la vida así, aunque su cultura me dejo sorprendido porque realmente sabe mucho de oriente y del mundo. Realmente es algo muy extraño.

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    5. Apuesto que usted ha hecho lo que le pareciò correcto en ese momento, fuè una buena acciòn y le naciò del corazòn.No se arrepienta, porque independientemente del fin del extraño, esas buenas acciones y esa forma de pensar se le regresaràn en la vida con creces. Tal vez en su persona, tal vez en un ser querido.. No vaya a cambiar su esencia de excelente ser humano por alguna mala respuesta de alguno. Lo felicito. Tengo fe en la humanidad.

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    6. Hola, tembien me tocò esta experiencia, pero quieziera comentarlo internamente mediante correo asi que les envio mi correo: zezarito@hotmail.com, lo via ayer por mi ciudad, y tengo su foto, me escriben para cuidarnos de el

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    7. que casualidad, a unos amigos mios les paso exactamente lo mismo con un tal Nazir Ali, hay que tener mucho cuidad, talves puede ser una persona que enseiro necesita, pero quien sabe, solo espero que algun dia no aparesca que es un traficante de órganos, violador, secuestrador o peor aun asesino.

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    8. Bueno, estas historias parecen que se repiten, Soy de Huaral, una ciudad que esta a 90 km de Lima, tambiem me toco esta experiencia, la diferencia es que tengo su foto, este tipo se llamaba Ali Nazir, un indocumentado de SriLanka, abogado, hijo de un famoso magristrado de su pais, adinerado y todo lo demas...., nos tomamos una foto asi que si desean un recuerdo a los que han tenido esta experiencia me lo piden a mi correo: cafehuaral@hotmail.com

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    9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    10. Bueno hoy me toco a mi, me he encontrado con este personaje,yo estaba con mi novia en un centro comercial cuando este sujeto nos abordo preguntandonos q si conociamos gente de la india, y q si hablamos ingles y bueno asi empezo la historia q si la cuento estaria repitiendo lo que ya escribieron arriba. este personaje me logro arrancar 20mil pesos, afortunadamente no llevaba mas conmigo y mientras fui a un cajero electronico para retirar mas dinero para ayudarle a pagar su viaje hasta la frontera con venezuela me di a la tarea de buscar si era verdad q en venezuela habia una embajada de sri lanka, cuando ohhh sorpresa m encontre con este Blog, sali de inmediato del cajero y le dije q no habia podido retirar dinero porq mi tarjeta se habia bloqueado y me aleje de el. para los q quieren saber donde esta, el esta en Cartagena, Colombia. por favor si alguien tiene la foto me la pueden enviar a alan_10_26@hotmail.com quiero compartir la imagen y nuestra historia con mis familiares y amigos.

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