martes 30 de junio de 2009

Experiencias con un indocumentado de Sri Lanka

Acabó de encontrar Sri Lanka en Google Maps. No tuve mucha idea de dónde quedaba, cuando el viernes 19 de junio de 2009, en la carrera 9 con calle 71, se subió a una buseta un hombre café madera, pequeño, como de un metro con 60 centímetros. En realidad lo subió un gordito de esos que usan saco de pana como de corbata, combinado con un jean y zapatos sin cordones, que le dijo al conductor: pasa por Germanía. Luego, en inglés le dijo al moreno: en la Universidad de los Andes te pueden ayudar.

Dos aclaraciones. Primera, no es común el color de piel café madera en Bogotá, acá somos mestizos la mayoría, algunos blancos muy claros y pocos negros. Ese café me pareció indio. Segunda, pocas personas se suben a una buseta en Bogotá recibiendo instrucciones en inglés, todavía no somos tan cosmopolitas. Así que miré al señor de arriba abajo y le sonreí. El me sonrió, se sentó en el puesto opuesto de donde yo estaba sentado, me miró y me preguntó: do you speak english? Es índio. Si señor, voy a practicar mi inglés con un Indio de la india. Yes, i do, dije con acento inglés. Dijo que era de Sri Lanka.

El me pidió ayuda. Lo habían robado en un cajero del HSBC; perdió su maleta, su pasaporte y su billetera con las tarjetas de crédito. Sólo le quedaban unos pesos que había cambiado al taxista que lo llevó a la calle 82 en busca de un hotel, no tan caro no tan barato. Le pareció muy caro y salió a buscar otro, encontró un cajero, entró a sacar dinero y sácata: arriba las manos y todo lo demás. Me dijo que estaba en la calle desde el martes, que había dormido muy poco y que el principal problema era que en Colombia no existe embajada de Sri Lanka.

En ese momento la buseta ya iba de nuevo por la calle 11 con 72, luego de pasar por la calle 9 con 73, para retomar el sentido sur que conduciría a Aschin hasta Germanía. Yo debía bajarme en la 73 con 10 y decidí invitarlo a que nos bajáramos, pues no podía seguir dando vueltas en la buseta. Para ayudarlo debía entender mejor su historia.

Cómo en Bogotá es difícil confiar en alguien que te cuenta una catástrofe, pues usualmente te sacan dinero con mentiras, decidí invitarlo a tomar un café en Juan Valdez de la 73 con 9, con el fin de conocerlo mejor y evaluar la coherencia de su historia. Do you like colombian Coffe? No había problema con el trabajo ya que no tenía ganas de hacer mucho esa tarde y este era un motivo valioso para tomármela por mi cuenta.

Como es obvio la historia resultó coherente. Aschin, eso fue lo que le pude entender, tenía un shoop (mercado?) en Sri Lanka, tenía un hijo pero estaba casado, era abogado as a defender, y tenía una novia que esperaba otro hijo. Había venido a Colombia de turismo, como lo había hecho en Canadá, Francia, Australia, Índia... "want to now" decía con ese acento oriental. Yo lo interpreté como que quería conocer este bello país.

La forma de solucionar su problema no era sencilla. En principio, si un indocumentado quiere salir del país, corre el riesgo de ser deportado por estar ilegal y nadie quiere tener en su registro una deportación. Para empeorar todo, como no hay actividad diplomática de Sri Lanka en Colombia, la solución que le dio el cuerpo diplomático de Sri Lanka en Brasil fue cruzar la frontera por vía terrestre, ya que por avión necesita un pasaporte, llegar a Brasil y allí la Embajada podría ayudarlo. Para cruzar por tierra el DAS le entrega un salvoconducto y eso le permite una salida legal.

Para llegar a la frontera necesitaba dinero. La frontera de Colombia con Brasil es en el Amazonas, cercada por una selva espesa. El plan de viaje era tomar un bus hasta Puerto López, tomar una lancha de 5 días hasta Leticia y cruzar a Manaos, en donde la Embajada podría enviarle ayuda. Un absurdo total, que en este momento me suena más absurdo, pero que sonó muy coherente, dadas todas las trabas diplomáticas a que nos veíamos enfrentados. Luego, un amigo de la OIM me confirmó que era posible. Que podía ser más fácil y más barato cruzar la frontera así que esperar varios días la llegada de un pasaporte. Si no me mintió, por lo menos está muy bien informado.

Luego de conocerlo y entablar una relación de confianza, decidí prestarle el dinero para que pudiera viajar. Pese a mis dudas, toda su actitud, su forma de vestir, su acento, su hablado, su calidez, me convencieron de que era lo correcto. Me imaginaba a uno de los míos en un país lejano, sin hablar el idioma local, sin pasaporte, sin tarjetas y sin dinero para comer u hospedarse en un hotel. Fuimos al cajero y le presté lo necesario para que pudiera cruzar la frontera. Le regalé un pantalón nuevo que no me quedaba muy bien y lo monté en un taxi para que lo dejara en la Terminal de Transporte de Bogotá. Nos despedimos afectuosamente y me dijo un te quiero men, trust to me!

Huy Echeverri como que me tumbaron, fue lo segundo que sentí cuando el taxi se fue. Lo primero fue una sabrosa sensación de hacer lo correcto, que duró muy poco. Mientras caminaba hacía la oficina, discutía internamente las dos tesis posibles: el héroe o el idiota.

Todos me miraron como loco, cuando les conté la historia: el idiota tenía más aceptación en mi auditorio. Sin embargo, mi padre dijo algo sabio: usted hizo lo correcto, el resto no está en sus manos. Al llegar a mi casa, mi esposa se puso muy, muy brava, para ella era muy claro que yo era un idiota. Uno no ayuda a nadie así no más, debiste haber llamado a ni se quién, nuestra situación no está para regalar el dinero... regalar? pero si fue un préstamo. ¿Cuál préstamo, eres idiota? Así que no tuve más remedio que sentirme como un tonto. Sin embargo, en lo profundo oré por la buena suerte de mi amigo Aschim. Le pedí a dios dos cosas: que llegara bien a Puerto López y que me llamara, ya que una llamada suya me confirmaría la verdad de su historia.

Pasé mala noche. El sábado salí a correr y cuando terminé tenía 8 llamadas perdidas de números diferentes. Eran llamadas de celulares de esquina, de esos que venden minutos, como si el tiempo pudiera apropiarse. Estaba viendo el celular y entró otra llamada, Hi, Juan, is Aschim. Me llamó, me llamó, me llamó... Nata se va a emocionar mucho cuando sepa que no me tumbaron. Estoy bien, necesito tu ayuda, podemos vernos otra vez. Claro, dónde estás. El señor de los minutos pasó y me dió la dirección. En 30 minutos estoy allá.

Les conté a mis amigos de entrenamiento toda la historia y todos me creyeron loco. ¿Cómo?, yo creo que te tumbaron. Ten mucho cuidado, que tal que crea que consiguió marrano. Cuídate. Algunos me ayudaron y me dijeron ten cuidado, qué bueno conocer personas que ayudan como tú.

Al llegar estaba vestido igual que viernes. Me dijo, gracias, ya mañana sale la lancha. Ahora necesito un poco más de dinero. Y yo: este me vio cara de huevón. Le dije i can´t afort... hubo una discusión y le di 20 mil para el taxi de regreso. Su idea era llevar una reserva para el viaje en lancha. Yoy are my friend?, me decía. Please men.
Lo que le había prestado era suficiente, aunque medido, para el viaje, así que decidí no darle más. Al final entendió, se subió al taxi y se fue. Ahí la dualidad fue, si ya le había ayudado con lo más, porque no ayudarle con lo menos. NO sabía si había sido muy duro. Nunca es fácil saber en quién confiar y hasta qué punto.

Ya han pasado varios días y no me ha escrito o llamado. Han tratado de entrar varias llamadas de número desconocido, pero no puedo estar seguro que sea él. Deseo mucho que me llame, no por el dinero, sino por demostrarle a los incrédulos que es posible ayudar, que no es tan difícil ser un idiota por un rato. Deseo que me contacte, porque me parece de novela una amistad surgida en estas circunstancias. Deseo que me contacte para poder contar que ayudar es posible, y que, con todas las dificultades del mundo, todavía se pude confiar en quien pide ayuda en la calle.

Si nunca vuelvo a saber de él, será un buena historia, talvez un poco idiota, pero también noble.

Como sea, tendrá un continuará...

Comentarios sobre Colombia Responsable


La semana pasada en Bogotá, entre miércoles 24 y viernes 26 de junio, vivimos Colombia Responsable. Una feria de Responsabilidad Social. Yo fuí.

Colombiaincluyente.org, en la pluma de su editor fue bastante crítica con los resultados de la Feria. Menciona errores importantes en materia de difusión en medios, sobre el análisis de los visitantes (escolares buscando papeles), frustraciones en los encuentros de cooperación. Además critica las grandes inversiones en espacios, papeles y diseño invertidos por Acción Social y la Alcaldía de Bogotá.

En general estoy de acuerdo con la posición de Colombia Incluyente. La feria fue un festín de mercadeo social, en donde es difícil distinguir entre la RSE como estrategia de posicionamiento de marca y la RSE como estrategia de negocios sostenibles.

El gran fracaso de la feria se debe al trasnoche de algunas ideas, difundidas por los medios (ver anexo de El Tiempo sobre la feria (publicado el Miércoles 24 de junio de 2009), de que la RSE es hacer unas importantes inversiones para apoyar causas sociales y ambientales; o de que la RSE es incluir presupuestos éticos, ambientales y sociales dentro de la estrategia, como si esto no fuera parte del deber ético de los administradores de cualquier organización social.

Les cuento a los organizadores que avances más recientes nos hablan de que todo lo relativo a la RSE tiene como objetivo tener empresas sólidas, obviamente respetuosas del ambiente, los derechos humanos y la transparencia, para que sean sostenibles. Sostenibles en el tiempo y en el mercado. Esto implica que, en el fondo, las discusiones más serias sobre RSE se encuentran en cómo conectamos los negocios con necesidades globales, como la pobreza, el calentamiento global, la falta de agua, claro, sin dejar de entender la lógica de los negocios y asumiendo unos mínimos éticos.

Ya muchos estamos cansados de seguir escuchando que el ambiente hay que protegerlo, que los derechos humanos hay que respetarlos y que las empresas deben comprometerse con esto. Estamos cansados porque nos parece que son mínimos fundamentales. Ha llegado el momento de que la discusión sobre la RSE deje de "poner en duda" que existe la necesidad de convencer a los empresarios y ciudadanos de que si no cambiamos el modo como hacemos negocios, pronto estará en duda nuestra permanencia en la tierra.

Las discusiones de fondo, que ya se están dando en el mundo, buscan racionalidad económica para la contaminación, para la conservación, buscan conectar el mercado con necesidades que no pueden seguirse discutiendo.

Yo les pregunto a los organizadores de la feria:

- qué se habló sobre indicadores de sostenibilidad?
- Cuántas estrategías de negocio se documentaron como buenas prácticas replicables?
- Cómo generar alianzas público privadas que beneficien a las empresas, a los ciudadanos y que permitan al estado cumplir su papel, sin asistencialismos privados?
- Dónde estaban los bancos y su papel en la banzarización y acceso a crédito con tarifas moderadas?

El asunto de la responsabilidad social empresarial no puede olvidar el componente empresarial, que implica preguntarse por ingresos, resultados, procesos, prácticas, estrategias... en resumen decisiones, como la de medir si la inversión en una feria para hablar de RSE se justifica, dada la crisis y el impacto real de participar de la misma discusión y puesta en escena de los planes que responsable o iresponsablemente hace una empresa o una ONG. Vale la pena preguntarse por el real impacto de una inversión en mercadeo social, sin raices.

NO quiero decir con esto que muchas empresas que estuvieron presentes en la feria no tengan claro el papel de la RSE dentro y fuera de la organización. Es claro que algunos cuentan con planes integrales que se pueden mostrar sin dudas integrales sobre su impacto social, ambiental y económico. Lo que si quiero decir es si se justifica toda la parafernalia de una feria para enviar mensajes transnochados y no concretar proyectos sostenibles de triple impacto: social, ambiental y económico.

Se puede justificar si la Feria hubiera garantizado este espacio, sin embargo, de la sensación que tuve como visitante, de los comentarios de varios conocidos y del post de Colombia Incluyente creo que la Feria no se justificó.

En el futuro, si Colombia Responsable quiere ser responsable, deberá pensar que su sostenibilidad a largo plazo depende de los mismos fundamentales que tanto se discuten ser: social, ambiental y económicamente sostenible. Por el momento, para mí, la edición de 2009, se quedó irresponsable.

Con todo, siguiendo a @mediosydifusion creo que hay un espacio ganado, que ojalá pueda justificar su existencia con iniciativas de innovación social mucho más efectivas.

jueves 18 de junio de 2009

Internet, contexto global y competitividad.




He venido trabajando el tema de cómo Internet ha tenido, y sigue teniendo, un impacto en la vida social de organizaciones pública y privadas. Bien lo decía el ClueTrain Manifiest,:"los mercados son conversaciones". Internet es la gran conversación. Entenderlo es el primer paso para reformular muchos modos de leer el mercado, gestionar el recurso humano, planear el futuro de la organización y, en general, hacer empresa, construir sociedades.

En efecto, el fenómeno social web 2.0, como se ha dado en llamarlo en los últimos años, ha llevado a que medios de todo el mundo se refieran a su impacto para información en tiempo real sobre brutalidades de un Estado, como es el caso de Irán, sobre su papel en la política contemporanea, sobre su impacto en los negocios, como el de la música, sobre su poder como herramienta en las organizaciones, sobre su uso para reuniones sociales, como eventos, entre otros tantos miles de impactos y usos que se le han dado.

En nuestro contexto, aunque es cierto que la penetración de Internet en Colombia aún no es profunda, es necesario comprender que Internet es un fenómeno global de tal impacto que ha empezado a generar presiones de tipo local frente a la forma de hacer negocios y el modelo de producción. Es lo que Patricia Aburdene llama la megatendencia de los consumidores concientes, conversando en internet sobre esta y aquella postura de una empresa, sobre lo bueno de sus negocios, sobre los horrores de un estado.

Esta conciencia genera presiones para que las organizaciones volquen su estrategia para hacerla transparente en la manera como se comunica y en general en todo su proceso. Internet juega un papel doble, ya que se convierte en un gran puente de conexión de ideas sobre valores humanos fundamentales y, al tiempo, en un eficiente dispersor de noticias buenas y malas.

El asunto, sin embargo, no se pueda abstraer en la construcción social "organizaciones". Se trata de un tema que involucra a personas: directivos, mandos medios, empleados en general; gobernantes nacionales, regionales, locales y ciudadanos. Es necesario comprender que este fenómeno de Internet -lo que llamamos web 2.0, que pone al usuario como protagonista y generador de todo tipo de contenido, en tiempo real y para todo el planeta- ha empezado a tener un impacto real en su mercado, en su sociedad, en su negocio, en su trabajo. Internet tiene el potencial de impactar nuestra vida como habitantes de una comunidad política y como habitantes del mismo mundo. Se trata de una conversación humana, entre humanos, simple y cargada de valores de humanidad.

Esto significa que las personas de las organizaciones y las organizaciones como una suma de visiones compartidas, valores y estrategia, deben buscar una forma de participar de esta conversación, ya que Internet es una herramienta de impacto poderosa.

Lo curioso es que participar de esta conversación no implica volvernos versados en Internet, ya que al final las herramientas son simples, gratuitas y globales; cualquiera con poca formación puede empezar a interactuar con ellas. El asunto es comprender que su impacto ha permitido pensar en que es posible un modo actuar en los negocios y en la política distinto al tradicional. Un modo de actuar transparente, ético, socialmente responsable. La presión de miles de millones de ciudadanos concientes, conversando globalmente, es sobre principios fundamentales de la modernidad: democracia, respeto por los derechos humanos, cuidado del ambiente y construcción de contextos de trabajo de respeto.

Esos ejes no son nuevos para nada, la teoría política, ética y jurídica -que en los últimos 50 años son casi la misma cosa- lleva insistiendo en que las organizaciones públicas y privadas deben apuntar hacia estos básicos. A su vez, la teoría de la administración moderna también está hablando de modelos de gestión abiertos, democráticos, con capacidad de escucha, de integración cultural. Estos modelos de gestión se fundamentan en la comprensión de un contexto de competencia global que requiere empresas inteligentes, innovadoras, con capacidad de adaptación.

De esta manera, mi visión sobre el impacto de internet en este contexto global y de competitividad puede resumirse así:

- tenemos una herramienta que está sirviendo como herramienta de conversación y como factor de presión para que las organizaciones se pongan las pilas en construir modelos democráticos.
- esta herramienta, ha permitido construir mercados informados que están definiendo su decisión de compra o de inversión por la calidad democrática de las organizaciones.
- el camino teórico y social ya está abonado, los últimos años han entregado suficiente material para entender la necesidad de construir este tipo de relaciones democráticas en las organizaciones.

¿Podremos conjugarlos para construir la sociedad, las organizaciones, que queremos?

¿Qué opinan?

martes 16 de junio de 2009

Ley Sarkosy, Telecomunicaciones y Derechos Humanos

Me gusta el título de este post. Estaba leyendo a Enrique Dans y me encontré con su interesante, aunque muy emotiva opinión sobre la decisión del Tribunal Francés que frenó el paso al intento del Gobierno Francés y los poderosos de la industria del entretenimiento de controlar los contenidos a través de restricciones a los proveedores de servicios de Internet.

El intento fue criticado por muchos, como absurdo e imposible de controlar y más importante aún por considerar que violaba derechos humanos fundamentales como el derecho de acceso a la información, privacidad, entre otros. Basados en la supuesta "ilegalidad" de las descargas a través de Internet, el proyecto buscaba ganar como aliados a los proveedores de servicios. El tiro le salió por la culata, al menos en España, ya que el grupo Redtel (el consorcio formado por Telefonica, Vodafone, Ono y Orange), ha afirmado, de manera responsable, que “no volverá a negociar con la industria cultural un plan anti descargas”.

El asunto nos resulta muy interesante para comentar en este blog dado que se trata de una discusión que no es fácil de resolver por la mera legalidad. Por un lado, el sistema político y jurídico Francés resultó blindado por sus tribunales de permitir que esta ley se entrometiera en la vida de las personas y, así, protegiera a una industria que aún no sabe como reajustar su modelo de negocio. Por otro lado, el sistema de propiedad intelectual vigente tampoco ha sido capaz de ajustarse a las nuevas realidades. Mientras tanto, los ciudadanos de mundo, los que contamos con el privilegio de tener acceso a Internet, seguimos descargando e intercambiando contenidos. La industria del entretenimiento nos llama ilegales, pero varias decisiones de los tribunales mundiales han dicho que la descarga no es ilegal.

Entonces, ¿cómo encontrar una solución?. El asunto es bien complejo, porque implica detener la inercia de un negocio que tiene casi más de un siglo de evolución, en el que el sistema de propiedad intelectual tal como lo conocemos, da sustento a su modelo de negocio. Ahora, con una realidad social, de nivel global, que no puede tener en cuenta este sistema, es necesario acomodar esta industria. Además, el asunto tiene intereses pesados en el tema, como el de los proveedores de servicios de Internet (como Redtel) y el gobierno, que es presionado por la industria del entretenimiento.

La ley no es suficiente y resulta muy complejo sentar a media humanidad a conversar con el gobierno, la industria del entretenimiento y los ISPs, por simplificar los actores.

Vuelvo a preguntarme ¿Y entonces?. Pues me parece que la medida del grupo RedTel es una de esas interesantes. De esas en las que es mejor no entrar en la pelea, a riesgo de hacer parte de la violación sistemática de derechos humanos. Para qué correr un riesgo tan alto de enfrentarse a la ciudadanía y al sistema judicial, cuando el centro de la discusión, y su solución, no está en la velocidad de la banda, o en la capacidad de control en la fuente de la conexión, sino en el modelo de negocio y en la actualización del sistema de propiedad intelectual (si ya se, un asunto muy complejo).

Desde una lectura de responsabilidad social o de ética de las organizaciones, creo que las preguntas que se hace RedTel podrían ser de este estilo: ¿Cuál es mi función en la sociedad? ¿Qué justifica mi existencia como organización? ¿Qué me garantiza legitimidad social? ¿A largo plazo, dónde encuentro mayor sostenibilidad?

La respuesta que se dan -en esto hago de brujo- es que su función es proveer la conexión porque esto facilita la inclusión digital, la disminución de la brecha, parte de la garantía para que se sigan dando conversaciones a nivel global. Mi función, dirán, no es ganar poder, respaldando el control que quiere imponer el gobierno y la industria del entretenimiento, ni ganar más dinero generando acuerdos con ésta misma. En palabras de Adela Cortina, el asunto no es actuar por las externalidades, sino trabajar por el rol que la sociedad les ha encomendado.

La solución no está en la ley, no hasta que el sistema de propiedad intelectual gane (o sufra dirán algunos) modificaiones. La solución tiene que ver con la comprensión del rol social del gobierno y de la industria, en relación con un espacio virtual, ganancia democrática global, llamado internet.

¿Podrán?

viernes 12 de junio de 2009

Semilla, pasado, presente y futuro


Mucho agua ha pasado debajo del puente de las ideas iniciales de Semilla. Vale la pena hacer un recuento que permita entender porqué estamos dónde estamos y hacia donde nos vamos a proyectar en el futuro. Lo necesito además como una catarsis, para las noticias (positivas) de esta semana.

Todo comenzó cuando el destino lo quiso. Como emprendedor de la historia, estaba en el aíre, había salido del proyecto de empresa de abogados en Propiedad intelectual y tenía un par de meses para decidir qué hacer con mi futuro. La gerente de recursos humanos, que había conocido las conferencias sobre "ética y gobierno" y "ética y empresa" de mi papá, confió en que nosotros pudiéramos desarrollar un proyecto de cultura ética. Así fue como nació la idea original de sembrar una empresa para hablar de la ética de las organizaciones. El proyecto en Petrobras fue madurando y nuestras lecturas y gestiones nos llevaron a comprender que el discurso que mejor se acomodaba era la idea de que las empresas tenían una reponsabilidad social.

Esto fortaleció nuestro enfoque, porque comprendimos que además de un tema ético, de participar de la solución de los problemas de la humanidad, por deber, existía también un enfoque estratégico, en el que las prácticas éticas y los modelos de responsabilidad social empresarial, son útiles para minimizar los riesgos con el entorno, con los grupos de interés y para ganar valor de marca, de mercado y conseguir nuevos negocios. Participamos indirectamente en la redacción de informes de sostenibilidad. Esto fue en el 2007, cuando muchas iniciativas como el Pacto Mundial, el GRI, los índices de sostenibilidad, estaban ganando madurez y los indicadores para medir la responsabilidad social, la sostenibilidad de las empresas estaban siendo refinados.

Aprendimos mucho de estas experiencias y comprendimos que la RSE nos servía para englobar los servicios de consultoría y capacitación que efectivamente estábamos prestando. Al fin y al cabo, la RSE requiere estrategias de comunicación y diálogo, procesos de sensibilización ética, y metodologías de gestión para la estrategia. Al final, el modelo de servicios, estaba implicando un modelo de sostenibilidad organizacional, ya que nuestros servicios llevaban a que las empresas hicieran consideraciones sobre su desarrollo económico, social y ambiental.

Así fue como comprendimos que debíamos seguir la línea del discurso complejo de la RSE, el de los reportes de sostenibilidad, los índices de bolsa, los negocios inclusivos y empezar a participar, ya no sólo como consultores sino como gestores, en proyectos que generaran impactos sociales y empresariales, que tuvieran relación con la empresa. Era crecer como empresa y crecer en nuestro impacto. Un paso de madurez que ha sido duro.

Cuando fuímos concientes de ese ejercicio nos encontramos en un contexto de comunicación nuevo: Internet y las nuevas herramientas de socialización y gestión de la información por los usuarios. Éramos usuarios naturales de las redes sociales, y empezamos algunos blogs con la idea de conversar con nuestros grupos de interés y hacernos conocer. Esta relación con la red la estaban teniendo muchas otras personas. Así que empezamos a entender que Internet estaba cambiando el mundo social, político y empresarial (en algunas industrias más que otras). Tratamos de entender el fenómeno siguiendo a los blogueros de tradición, y nos dimos cuenta de que todo el fenómeno de conversación en internet y su impacto en los mercados (bien como votantes o compradores) tenía mucho que ver con cómo la actuación responsable interna y externamente podía beneficiarse de esta ola de comunicación.

Esta comprension permitió que iniciáramos proyectos para prestar nuestros servicios de RSE, Sostenibilidad y Comunicación usando ahora herramientas de internet, en especial los de la llamada web 2.0. Así nació el proyecto Decaforo.

Además, iniciamos el proyecto Banca Semilla, nuestro proyecto de participación en la lucha por la pobreza, en el que ofreceríamos servicios técnicos para acercar al sector financiero a las ONG que prestan servicios de microfinanzas. Como era de esperarse, el proyecto tomo un rumbo tecnológico y en este momento estamos estructurando el portal www.bancasemilla.com que servirá como fuente de información y como un intermediario entre donantes y proyectos. Estamos en proceso de conseguir capital de riesgo y ha habido avances.

Esta mezcla compleja, algunas veces no comprendida, llevará a Semilla al futuro, a un futuro que queremos pensar como esperanzador. Un futuro en el que podamos hacer negocios con empresas que comprendan el potencial estratégico de la responsabilidad social, la comunicación y la gestión de sus riesgos para generar valor social, ambiental y económico.

Semilla es una empresa pequeña, que presta sus servicios de manera artesanal, sin afán de industrializar sus ideas. Buscamos, siguiendo algunos de los principios del movimiento de consultoría artesana español, entregar respuestas únicas, dedicadas y eficaces, bañadas por la innovación. Los temas los mismos. Las estrategias, los medios, la tecnología, cada vez mejores.

Eso parece demostrarlo esta semana que pasó.

martes 9 de junio de 2009

IT Verde, para Dummies


Si, este es el contenido de este post: me gustó mucho la idea de HP, de permitir que uno pueda bajar gratis: "Green IT, For Dummies".

Doy dos razones. La primera porque el documento está bien estructurado y envía mensajes simples y útiles (como todos los libros de la serie Dummies). Y Segunda porque me parece interesante el mensaje de responsabilidad social que está enviando HP. No puedo garantizar -pues no tengo acceso a toda la información- que ellos sean el modelo de Green IT a seguir, pero el mensaje es que están respaldado iniciativas de este estilo, y que además lo comparten con el gran público.

Podríamos considerar que es una RSE muy en onda 2.0. El asunto de la innovación, la construcción de valor de marca, el impacto real en los grupos de interés, entre otros temas, no se logra ocultando información útil para muchas empresas y para el ambiente en general. Al contrario, y esto parece claro con esta iniciativa, el diálogo sobre el impacto de mi negocio en la organización es un paso muy valioso para afinar el oído sobre lo que el mercado piensa de mi operación. El efecto es doblemente positivo, gano información, respeto, reputación y a la vez aporto al sistema.

Mírense el documento. Hay buenas ideas.

viernes 5 de junio de 2009

Día Mundial del Medio Ambiente

Organizado por la firma Macías, Gómez y Abogados y el Instituto Colombiano de Derecho Ambiental, (los mismos) se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente.

El tema principal fue el Calentamiento Global. Hubo interesantes presentaciones de Ernesto Ghul, Consultor en medio ambiente, Guillermo Tejeiro de Macias Gómez, una representante del IDEAM que no recuerdo el nombre, el ingeniero Juan Carlos del CAEMA, el doctor Luis Fernando Macias entre otros.

El evento ilustró de manera simple y profunda el riesgo global del calentamiento, acelerado por la acción humana. Permitió discutir las posibilidades de acción en términos de regulación y acción empresarial.

Aprovecho la oportunidad para agradecer a los organizadores por la iniativa, a los panelistas por sus ideas y a los asistentes por escucharnos.

A continuación mi presentación sobre RSE y Calentamiento Global.