El grupo La semana pasada, el lunes, martes y miércoles 6, 7 y 8 de Julio, estuve en un curso, organizado por
PriceWater House Coppers Chile y Colombia, sobre
informes de Sostenibilidad GRI. Fueron tres días pesados y divertidos, en los que repasamos la estructura de presentación de informes y la estrategia recomendada por PWC Chile y certificada por GRI como para un curso.
El curso, como lo dijo la profesora, Claudia Papic, Gerente de Soluciones Sostenibles de PWC Chile, es único, en el sentido de que se basa en la experiencia de las personas que asistimos. En efecto, eso es lo más interesante del curso, sobretodo cuando se trata de conversar de un tema específico con personas que saben de qué hablan, como la mayoría, o mejor, todos los asistentes.
En el desarrollo del evento hubo personas de Bavaria, de EPM, de Gas Natural, de Cerrejon, Bolivar, Argos, de PWC Colombia, de empresas de consultoría como Semilla, ESG y Open Doors, y además de la Cámara de Comercio Colombo Americana. Me pareció interesante la presencia de miembros de la Contraloría General de la Nación, dado que los informes se les vuelven referentes interesantes de seguimiento a la gestión de las empresas.
Todas las personas que asistieron mostraron mente abierta y amplia disposición para enseñarnos sus errores y aciertos en la elaboración de informes, lo que representó un aprendizaje práctico muy interesante. Además, hubo algunos aportes, aunque controlados por la profesora, en las discusiones detrás de reportar, lo que podríamos llamar la estrategia de responsabilidad social de la empresas, que trasciende el ejercicio mismo de reporte.
El GRI y su impacto en la organización Relacionado con este punto, el de la estrategia integral de responsabilidad social, fue donde encontré los puntos más interesantes del proceso de reporte, que está mucho más allá de la comunicación. En efecto, aunque el objetivo principal de reportar la triple cuenta de resultados, ambientales, sociales y económicos, es la transparencia de la organización frente a sus grupos de interés, el proceso de reporte con GRI, cuando se toma en serio, se convierte en una estrategia gestión de toda la organización.
¿Cómo puede el GRI convertirse en una estrategia de gestión? El proceso de reporte implica reflexionar sobre qué es la organización, qué es importante para ella y cómo eso tiene un efecto en lo social, ambiental y económico. Estas reflexiones generan preguntas de procesos, de eficiencia, de mejores prácticas sobre toda la cadena productiva de la organización. El proceso de reporte hace evidentes ineficiencias, procesos chuecos, desconocimientos del modelo, fallas de comunicación interna, entre miles de problemas organizacionales comunes. Esta evidencia queda expresada en el informe, para que sea revisada por todos los grupos de interés, lo que deviene en pensar y repensar estrategias para mejorar. Claro, no es que todos los procesos de reporte del mundo se tomen en serio los mensajes que el informe manda al interior de la organización, pero lo cierto es que, si la transparencia se toma en serio y está amarrada a un esquema de administración organizacional que busque participar de la sostenibilidad mundial, la tendencia será que el informe aportará a la estrategia de gestión.
Fue muy interesante escuchar que, efectivamente, el proceso de reporte se convertía en eso para las organizaciones. Al final es una oportunidad que la empresa se da para verse desde adentro y contarle su resultado a sus grupos de interés.
¿Qué hay después de GRI?Ahora, vale la pena también pensar en las preguntas, líneas de investigación y si se quiere oportunidades que existen para las empresas en relación con las sostenibilidad, la responsabilidad social y la estrategia.
Una de las discusiones relacionadas muy directamente con el GRI es la que tiene que ver con índices de sostenibilidad de bolsas de valores, como el Dow Jones
Sustainability Index, el
FTS4GOOD, entre otros. La experiencia de las empresas asistentes, la mayoría multinacionales, era muy poca y todas hacían referencia a la dirección corporativa de la organización. Es interesante analizar el poco conocimiento en temas de derechos humanos y cómo eso tiene un impacto muy concreto en el mercado de valores, sobre todo cuando la Matriz hace parte de alguno de los índices mencionados. Este punto es evidencia de que no siempre hay una relación clara, por lo menos en términos de procesos entre los índices de bolsa, a los que hay que reportar con idicadores similares a los de GRI, y el reporte GRI. Habría que consultar con más detalle cómo es el proceso de reporte a los índices de cada una de las empresas, y tratar de explicar su aparente desconexión con el proceso de reporte local.
Otra discusión que tuvimos en los cafés tiene que ver con el riesgo que tiene la amplia flexibilidad de GRI. En efecto, aunque los textos parecen asumir una posición sobre el desarrollo sostenible, como una necesidad para el futuro de la humanidad, de la presentación de Claudia Papic, y de las guía G3 como tal, queda la sensación de que el proyecto GRI no asume una posición política y moral, sobre mínimos específicos. Es cierto que en principio la flexibilidad del proceso de reporte está dada en razón de la materialidad, un principio que usa la guía para hablar de la relación entre la estrategia y los temas relevantes para el reporte. Sin embargo, precisamente por conectar la materialidad con la estrategia y con los temas de reporte, se corre el riesgo de justificar en la estrategia ciertas acciones que vayan en contra del desarrollo sostenible, como el uso indiscriminado de agua, los riesgos de derrames, entre otros.
En cuánto a la estrategia de presentación de informes de sostenibilidad, la profesora Claudia fue muy insistente en que la estrategia debía comenzar por pensar lo qué es la organización y lo qué considera importante. Sin embargo, creo que, para alguien que está haciendo reportes de sostenibilidad, resulta fácil perderse y olvidar que, al final, se trata de un asunto que involucra a toda la organización en sus fundamentos estratégicos, éticos y de gestión. El curso se facilitaría, para un no versado en temas de RSE, si se abriera un espacio para reflexionar específicamente sobre el modo de actuar de manera ética y responsable de las empresas. Y sería más productivo aún, si uno pudiera indagar en eso que la empresa considera como su aporte a la sociedad, al ambiente y a la economía. Digo esto porque lo cierto es que de las presentaciones que escuché el viernes 3 de julio, sobre los reportes de Bavaria-SabMiller Colombia y Alpina, el punto más interesante resultó cómo todo el proceso de reporte estaba conectado con su estrategia de negocio y en particular con sus líneas de responsabilidad social. En el curso, si bien se insistió en que era necesario encontrar esta relación, no hubo discusión específica sobre cómo hacerlo.
Cuando uno piensa en el diálogo con los grupos de interés, creo que la guía hace mucho énfasis en que se trata de un diálogo para la transparencia y parece imaginarlo como un diálogo concentrado, en momentos determinados, con metodologías específicas. Sin embargo, la guía olvida que en la realidad de una operación, el diálogo con los grupos de interés está difuminado en cientos de actores que están relacionándose constantemente y que no siempre cuentan con la formación para establecer un diálogo constructivo. Piénsese en un director de exploración que enfrenta la primera discusión con un líder de la comunidad, o con unos índígenas que realizan paros de la vías. Hay mucha comunicación que no es posible controlar desde la dirección de RSE. El diálogo es parte fundamental de toda la operación y es importante considerar todos los puntos de encuentro. Lograr un diálogo constructivo a todo nivel parece ser uno de los principales objetivos de cualquier organización contemporánea.
Finalmente, haciendo local la reflexión sobre los grupos de interés, fue poco lo que logró discutirse sobre la relación con los grupos armados: ejercito, paramilitares y guerrilla. El tema se centro en la ilegalidad de establecer relaciones con los grupos al margen de la ley. Sin embargo, para los que conocen la realidad de ciertas zonas de Colombia, no es posible ignorarlos. Creo que hace falta pensar con más profundidad esta relación, ya que tiene un impacto profundo en los derechos humanos.
El resumenTodo lo anterior muestra lo positivo del curso, ya que sólo un mensaje bien estructurado, con amplitud para la discusión permite generar estas reflexiones e interrogantes.
Celebramos nuestra participación en el evento y esperamos seguir siendo parte del ejercicio de pensar en soluciones para nuestra permanencia de nuestra vida como seres humanos en este planeta. Más allá de tecnicismos empresariales, la realidad es que los creadores de la iniciativa del GRI, así como todos los que enseñan, discuten, asisten a cursos y usan la guía, son soñadores que, como el quijote, esperan aportar algo a un mundo mejor.