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    martes, 23 de noviembre de 2010

    Buscando ideas

    He notado que tener un blog es un compromiso. Una responsabilidad. Una vez que has escrito el primer post, los demás están obligados a surgir. Te lo pide la conciencia, los lectores, la exposición pública a que tu mismo te sometiste. Cada semana, al pensar en las "tareas por hacer", siempre surge esta obligación autoimpuesta, este placer de hacer públicas algunas ideas destructuradas: escribir en el blog.

    La cosa se complica cuando el blog tiene nombre propio y peor cuando es el nombre de uno, porque si te googlean llegarán a tí, a tus ideas, a esas ideas que se van transnochando si no se escribe. Se somete uno a que le inspeccionen la memoria, que le hagan historia a sus ideas.

    Normalmente, en las épocas quietas -en esas en las que "la tarea se queda sin hacer" y el blog está en ese último post de hace varios meses, ese que además no nos gusta tanto porque fue de los últimos que escribimos y con más esfuerzo para no renunciar al vicio de escribir- hay buenas ideas.

    Las buenas ideas para el blog surgen normalmente en lugares en los que uno no podría escribir un post, o dañaría la magia del momento. A mi se me suelen ocurrir cuando tengo conversaciones constructivas, normalmente pasadas con alguna cerveza o, más recientemente, con un vino tinto. Pero el mejor sitio para las buenas ideas es en la ducha o sentado en la tasa del baño, cuando se cree que no se está pensando en nada y de repente la idea pasa por ahí, como un zancudo que no se deja agarrar. Yo la sigo con una mirada interna que tenemos todos para buscar las ideas y algunas veces se deja atrapar. El problema es que no siempre se convierten en un post.

    Uno podría imaginarse también que las ideas de los post surgen cuando uno está leyendo, pero surgen es en el silencio. En ese silencio de duerme vela que se parece al insomnio. O en el silencio de los 10 minutos después de que suene el despertador, cuando uno no quiere despertarse, pero ya no hay remedio porque el día se le vino encima.

    Este post, por ejemplo, se me ocurrió esta mañana un rato después de apagar el despertador y hoy no quise dejar pasar la oportunidad de reactivar mis visitas a este blog, ya que desde que empecé en la diplomatura de  Cultura de Paz, muchas ideas me rondan la cabeza... tal vez, mejor, muchas preguntas, muchas hipótesis, muchos desconciertos. Quisiera documentarlos, así eso implique que mi memoria se haga pública.

    Ahí les dejo... espero cumplirme la promesa.

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