Si lo recuerdo bien ese día hacía calor y no frio, como hoy. Firmamos un contrato de sociedad limitada, un documento privado que le dio vida a Semilla y que se registró el mismo día en la Cámara de Comercio de Bogotá, en la sede de Ciudad Salitre, en el edificio de cristal. Eso fue hace 4 años, cuando los sueños me parecía que se realizaban más fácil, cuando emprender era más un juego y cuando la confianza era más resultado de la ignorancia de los temas fundamentales de la creación de una empresa, que del conocimiento y experiencia sobre los negocios y las empresas.
Estos 4 años son el resumen de muchos éxitos, de muchos aliados, amigos y personas que han trabajado con nosotros, que han sido nuestros clientes o que simplemente han querido preguntar qué hacemos, cómo lo hacemos y porqué. Hay que reconocer también que hemos cometido errores, como tratar de crecer muy rápido, o confiar demasiado en clientes muy grandes que nos daban buenos ingresos. Como sea, ha sido una maraña de aprendizajes y el presente de Semilla es el de una empresa sólida, que está pensando en el futuro, ajustándose a la competencia -cada vez mayor-, tratando de responderse y actuar de tal manera que sea claro porque no somos la típica consultora de ética y de rse y cómo somos capaces de hacer buenos negocios para nuestros clientes grandes y para las comunidades en las que tenemos o tendremos influencia en nuestros proyectos.
Decir feliz cumpleaños es sólo una manera de recordar el camino recorrido, enfrentar el presente y proyectar un futuro de crecimiento, consolidación de ideas y de equipos.
Como muchos escribieron hoy en el perfil de Semilla: ojalá resistamos muchos años al cambio de los mercados, a las crisis y que podamos ser un factor de transformación de nuestra sociedad, unos -como lo dice nuestra intención estratégica- lideres de la revolución cultural organizacional hacia un mundo sostenible y sin pobreza.
Gracias a todos los que nos han recordado.
Estos 4 años son el resumen de muchos éxitos, de muchos aliados, amigos y personas que han trabajado con nosotros, que han sido nuestros clientes o que simplemente han querido preguntar qué hacemos, cómo lo hacemos y porqué. Hay que reconocer también que hemos cometido errores, como tratar de crecer muy rápido, o confiar demasiado en clientes muy grandes que nos daban buenos ingresos. Como sea, ha sido una maraña de aprendizajes y el presente de Semilla es el de una empresa sólida, que está pensando en el futuro, ajustándose a la competencia -cada vez mayor-, tratando de responderse y actuar de tal manera que sea claro porque no somos la típica consultora de ética y de rse y cómo somos capaces de hacer buenos negocios para nuestros clientes grandes y para las comunidades en las que tenemos o tendremos influencia en nuestros proyectos.
Decir feliz cumpleaños es sólo una manera de recordar el camino recorrido, enfrentar el presente y proyectar un futuro de crecimiento, consolidación de ideas y de equipos.
Como muchos escribieron hoy en el perfil de Semilla: ojalá resistamos muchos años al cambio de los mercados, a las crisis y que podamos ser un factor de transformación de nuestra sociedad, unos -como lo dice nuestra intención estratégica- lideres de la revolución cultural organizacional hacia un mundo sostenible y sin pobreza.
Gracias a todos los que nos han recordado.
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