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    viernes, 28 de junio de 2013

    Link: Notas de un evento de conexión, impacto y proyección


    Ayer estuve en el cierre de uno de esos eventos en los que da gusto estar. Era la cena de cierre de un MVP (Mínimo producto viable, por sus siglas en inglés) de una idea que busca conectar dos ecosistemas sociales alejados: el ecosistema del emprendimiento tradicional o de emprendedores con acceso a educación superior y el ecosistema de emprendimiento social, el del rebusque, el de la sobrevivencia, el de la vida en las comunidades marginadas. 



    La idea me enamoró el día que la oí, en boca de una de sus líderes Paulette Franco. Tal vez porque a mí también me venía dando vueltas en la cabeza, desde esa tarde remota del final del 2012 cuando la expuse en el TedxlaCabrera (ver video). El  ecosistema del emprendimiento puede se entendido como una metáfora de la realidad económica del país. Por un lado, una economía en crecimiento, intentando madurar y ser competitiva en mercados internacionales, atrayendo capitales y abriendo sus puertas al comercio libre internacional; por el otro, una economía informal, de supervivencia, que a duras penas alcanza, cuando hay suerte, para nutrirse bien, tener acceso a salud, a vivienda digna y a educación. La idea enamora porque todos sabemos que somos parte de sociedades divididas, porque las teorías económicas sólo explican una parte de la realidad económica de ciudades como Bogotá, de países como Colombia e incluso de economías supuestamente globalizadas e interconectadas. 

    El estudiante universitario, el empleado público o privado convive con esta fragmentación: desempleo, autoempleo, empleo informal o emprendimiento, están textualmente a la vuelta de la esquina, en el pasillo de la buseta, a la entrada de transmilenio o en la fila del partido. Pero así como están cerca están lejos, porque sólo oímos fragmentos de la historia de cada ser humano detrás de la búsqueda de oportunidades. 

    LINK entiende esta fragmentación y quiere conectar al emprendimiento de ambos contextos, porque entiende que la capacidad innovadora, cuando quiere tener impacto social, necesita de la participación de actores diversos, con capacidades diversas y con objetivos compartidos. LINK, como proyecto concreto, es una idea de  Organización Ahmsa, la Unversidad Javeriana y de la escuela de negocios de la Universidad de Queensland en Australia. 

    El proceso fue sencillo, aunque con grandes dificultades logísticas. Durante 4 días, en Altos de Cazucá y en los salones de la Javeriana se reunieron emprendedores de aquí y de allá, estudiantes de este lado del mundo y del otro y trabajaron en ideas nuevas y en proyectos andando.  El resultado: modelos de negocios sostenibles en 4 días. Algunos recibieron reconocimientos especiales por su liderazgo y esfuerzo, otros recibieron capital semilla para avanzar o hacer realidad su negocio y todos ganaron mucha experiencia, nuevos amigos y, como diría el profesor de la Universidad de Queensland: amistad, compromiso y lealtad. 

    Este primer evento de LINK es, como bien lo dijo Sebastián Chávez -otro de los líderes del evento- un MVP de lo que aún hace falta hacer. Todos los negocios apoyados y acompañados tienen posibilidad de generar valor para los emprendedores de Cazucá, para darles una forma de mantenerse, de acceder a sus bienes sociales básicos. El evento es -en si mismo- una oportunidad de transferencia de capacidades, conocimientos y recursos. Sin embargo, LINK puede ser más grande. Link, creó, abrió una rendija, sembró una semilla, colocó la primera piedra para  tener más impacto, para conectar más cosas. El potencial de generar valor a través de conexiones de más impacto está aún por verse. A mi se me ocurren al menos las siguientes, que necesitan el compromiso no sólo de la academia, de algunas fundaciones y de algunos estudiantes y emprendedores, sino del sector público y del sector privado más tradicional: 

    1. Tenemos que conectar en los asuntos más relevantes y mayor potencial de escalabilidad: las ineficiencias de los entornos de pobreza. Los negocios que en el futuro ganen en LINK deberían atacar esas ineficiencias. Por ejemplo, sobrecostos en el transporte, falta de acceso a infraestructura de comunicaciones, acceso y creación de más modelos microfinancieros (no sólo microcrédito, sino microseguros, microfactoring, microfranquicias), sistemas de salud más eficientes y económicos, etc. (ver mi post sobre la oportunidad de mercado de atacar ineficiencias)

    2. Conectar la capacidad creativa, innovadora y productiva de las comunidades marginadas con las cadenas de valor y más concreto de suministro de las empresas con mayor potencial competitivo de la ciudad y del país. En otras palabras, pensar en negocios para que las empresas más grandes puedan comprar sus productos o servicios. Esta conexión no es fácil de hacer, pero es un reto para LINK y para todos los que estamos en uno u otro lado de las conexiones. 

    3. Conectar a emprendedores digitales con los emprendimientos de la base. Las TICs traen implícitas grandes oportunidades de generar eficiencias. Hay que aprovechar el conocimiento que tienen los emprendedores de la base sobre sus necesidades para buscar respuestas a éstas con tecnología. 

    El listado podría ser más largo, porque el reto no es menor. Pero las puertas están abiertas. 

    El LINK ya comenzó. 

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